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Monolitos.


Asomáis la cabeza tímidamente sin juzgar nunca el trato

que la gente os da, que pintan, gravan e incluso pican muchas

veces sin saber que en.

Aquellos lejanos días en los que a vosotras acudían

sabios druidas que de vosotras sacaban el poder que de

ellos emergía, colocadas en circulo de su centro sacan

la fuerza que de ellos nacía.

Monolitos llamados, fuente del poder que emiten los astros

que antaño adoraron Reyes paganos y hoy protegidos por

creyentes ingenuos que temen al creador que os hizo.

Poesía publicada en: https://lavidaenpoesia.wordpress.com/2015/03/28/rocas-en-bretana-imagen-encontro-poema/

Imagen: LordConrad. @theyoungQuevedo


Algo me quema por dentro, como magma recorre mi cuerpo,

provocando vapores ardientes, que salen por mi boca,

condensándose en el aíre de la noche,

nubes de vapor que se elevan evaporándose,

en la oscura noche de octubre.

Como  un volcán a punto erupción,

sale por los poros de mi cuerpo,

el calor que me provocas,

me sube de temperatura,

que enciende la alarma de mis sentidos cuando te tengo cerca.

El roce de tus manos en mi piel, eriza los pelos de mi nuca,

como si de corriente se tratara,

transformando mis sentimientos en chispas de pasión,

alterando mis neuronas,

que descontroladas envían señales de amor.

El sabor de tus besos llena mi boca,

encogiendo mí estomago, acelerando mi corazón,

oprimiendo mis pulmones que me dejan sin respiración.

El tacto de tú piel enerva mis sentidos,

dispara mi imaginación,

cada vez que te acaricio cuando hacemos el amor,

extenuados acabamos sin aliento abrazados hasta el amanecer.

Aquí nací yo


Aquí  nací  yo.  En  esta  tierra  Extremeña,

la  que  otrora  fuera  la  hermana  pobre de  las  tierras,

de  este,

mi  país,

hoy  envidiada  por  su  riqueza  cultural,

por  sus  grandes  extensiones  de  regadíos,

por  sus  tierras  fértiles.

Aquí  nací  yo.  En  esta  tierra  envidiada  por  aquellos  que  ansían  libertad,

la  libertad  que  nos  da  la  naturaleza,  nuestros  campos,

nuestras  dehesas,  nuestros    montes,  nuestras  aguas,

nuestro  aire  puro,  pero  sobre  todo,

por  nuestras  gentes.  Gentes  sencillas  de  gran   corazón.

Aquí  nací  yo.  Donde  dehesas  extensas  alimentan  nuestro  ganado,

de  sus  encinas,  tomamos  las  bellotas  que  tanta  fama  da  a  esta  tierra,

donde  las  grullas  vuelven   año  tras  año,

a  pasar  el  invierno,

las  cigüeñas  que  antaño  emigraban,

ya  no   emigran,

donde  los  buitres  surcan  sus  cielos,

y  las  liebres  corretean  sus  cerros.

Aquí  nací  yo,  En  esta  tierra  de  castillos  centenarios,

que  protegieron  a  los  nuestros  antaño,

tierra  de  grandes  monumentos  y  parajes  naturales,

Villuercas,

Gata,

La  Vera,

El  Jerte,

que  se  nos  ofrece  un  espectáculo  único  ”El  cerezo  en   flor”.

Aquí  nací  yo.  En  esta  tierra  de  grandes  quesos  y  maravillosos  vinos,

en  tierra  de  grandes  labrios,

y  frutales,

tierra  de  olivos,

de  poetas  soñadores,

y  grandes escritores.

Aquí  nací  yo.  En  esta  tierra  de  grandes  pantanos,

en  donde  la  pesca  se  ha  hecho   tradición,

al  igual  que  sus  fiestas  ya  de  gran  interés,

La  Carrerita,

El  Jarramplas,

La  Encamisa,  

y  otras  muchas  más,

que  hay  que  ver  para  poder  disfrutar,

de  algo,

que  solo  esta  tierra  te  puede  ofrecer.

Aquí  nací  yo.  En  esta  tierra  y  aquí  moriré ,

en  esta tierra  que  me  vio  nacer.

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Fotos sacadas de Internet.

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La Siembra.


Paseo por los verdes campos de secano,

color que coge de la siembra,

de esta tierra fértil.

Veo a los labriegos arando con sus tractores,

roturando los terrones de seca y árida tierra,

que la falta de agua deja.

Preparan los surcos que albergaran la simiente,

surcos entre los que correrá la sangre fresca,

que las nubes negras, amagan con dejar caer,

de sus venas cargadas.

Tierras de las cuales se recogerá su fruto,

en un futuro no muy lejano,

fruto maduro que alimentara esperanzas,

para aquellos que su sudor dejaron.

Esta tierra árida y seca,

el agua convertirá en fértil y productiva,

para aquellos que el fruto sacan de sus terrones.

Imagen descargada de internet.

El Árbol


Aquella pequeña semilla me dio la vida, en la más absoluta oscuridad,

Algo en mi necesitaba buscar la luz, hacía abajo y hacía arriba, mis pequeños dedos estire.

Hacía abajo muchos envié, hacía arriba con uno solo me apañe y la luz encontré.

Sigo creciendo y  mi dedo dos brazos me van saliendo, que hacía el cielo van subiendo.

Brotes verdes nacen en mis brazos, que se van reproduciendo, a su vez verdes hojas me están saliendo.

Mientras mi dedo se va endureciendo, en un fuerte tallo convirtiendo, en la puntas de mis dedos flores de un bonito color nacen, las abejas en ellas pacen, traen, quien sabe de donde, polen, que en los pistilos de de mis flores se aposentan, con mi polen se mezcla.

Lo que una bonita flor fue, en fruto se transforma, el sol calienta y mí fruto color va tomando.

Maduro mí  fruto maduro esta, unas manos grandes y poderosas se acerca con cuidado, mi fruto me es arrancado.

Ese fruto que tanta savia me ha costado, derrotado me ha dejado, aquello que el hombre se ha llevado.

Frío me esta entrando, cansado me ha dejado, las hojas se me van marchitando, en el suelo van acabando.

Estoy muy cansado, el frío en el tronco me esta calando, mi savia congelando, necesito dormir, un largo sueño reponedor, para que mañana, descansado este cuando salga el sol, mi savia vuelva a mi tronco recorrer y mis hojas vuelvan a crecer.

Imagen descargada de internet.

Hojas


Paso el otoño y las hojas cayeron y dos pobres no recogieron,

solas en el suelo las veo, una junto a la otra, de allí no se movieron

y el frío invierno por encima paso, ateridas de frío el hielo las cubrió.

Sueñan con esos días que el viento las mecía, suavemente cuando

el sol de primavera en la ramas las calentaba, y aquel hermoso verde

en ellas brillaba.

Yo las miraba, que de allí no se movían y aunque el sol brillaba, la capa

de hielo que las cubría no derretía, con mucho cuidado me acerque a ellas,

y como si de niños `pequeños se tratarán las recogí del suelo, y con mucho

cuidado me las llevo.

Ahora están contentas, pues ya no tienen frío ni capa de hielo las recubre,

ahora dentro de un libro, entre hermanas las he metido, ya no tienen el verde

de la primavera, tienen el ocre del otoño que también es un bonito color

por que ahora están contentas.

Poema publicado en la poesía no muerde, imagen busca poesía.

https://lavidaenpoesia.wordpress.com/2015/03/18/unica-esperanza-imagen-encontro-poema/

Junto al poema. Única Esperanza de Herbert D. Figueroa B.

https://hdfigueroab.wordpress.com/2015/03/02/unica-esperanza/

Mariposas en mi interior.


Sentía que algo se removía en mi interior cuando la veía acercarse,

no sabía que era, parecían orugas en mi estomago que se removían,

tenía que salir corriendo por miedo a vomitar todo lo que en mi interior

había.

Por más que lo intentaba no podía acercarme a ella, me encontraba

encerrado en un baúl, sin poder salir, sin tener la llave que dejara

emerger todo aquello que mí corazón sentía cada vez que la veía.

Foto subida por Julia Romero Ríos.

Quería gritar a los cuatro vientos el amor que por ti siento y que

el mundo se enterara, más el miedo atenaza mi garganta  y se

lleva mis palabras como hojas marchitas barridas por el viento

en una mañana de frío invierno.

Ya no podía más y tenia que gritar, aullar a los cuatros vientos el

amor que por ti siento, armándome de valor y tragando la bilis que

ansiaba por salir y me dejaba ese regusto amargo que solo lo podía

quitar un beso de tus labios ardientes o una mirada de tus ojos candentes.

Te agarre de la mano y hacía mi te gire, al ver la sonrisa que dibujaban

tus labios fue como un bálsamo que mi alma recibió, y muy despacio te

declare mi amor, esas orugas que sentía en mi interior se volvieron

mariposas de bello color que revolotean cuando te tengo cerca

demostrándome tú Amor.

Amor Truncado.


Aquel día ella pensaba que el cielo alcanzaba, subía ligera

con sus alas abiertas y su sonrisa en la cara delataba su

felicidad, sabía que en breve se encontraría con la persona

amada.

En el cielo le esperaba él, el que le robo el corazón, el que

le dio su amor cuando más lo necesitaba, cuando más sola

se encontraba.

Un día de invierno, cuando el la fue a buscarla como cada

día, una lluvia fría caía persistentemente, la prisa le apremiaba

como cada día por encontrarse con su amada que era lo que él

más quería, por ella daría la vida

Como si estos pensamientos fueran oídos por algún ser juguetón

que con la vida de los seres humanos se divirtiera puso en su

camino a un peatón, y por no atropellarlo lo esquivó, aunque la

calzada mojada le jugó una mala acción y el coche derrapó y se

estrelló y con solo golpe su vida sesgó.

Ella impaciente al ver que no llegaba salió en su busca y de forma

brusca con el accidente se encontró, llena de dolor al ver a su amado

en el asfalto tirado, no lo pudo soportar, y a las vías del tren fue a

parar, el primer cercanías que a la curva llegó no vio que era lo que

ella quería, y su vida se llevo.

Llegando arriba aquel ser que a su amado se llevó, la paró en el aire

y con burla le contó, aquí solo entran aquellas personas que llamo yo,

las que por su cuenta quieren subir las alas les corto y bajan de nuevo

por que así  lo quiero yo.

Ahora ella baja llorando y desesperada al verse apartada de la persona

amada, cae en picado con los ojos hinchados de tanto dolor sin saber

que sería de ella, pues su vida acabó en aquellas vías una noche fría

que llovía, gotas de sangre de dos enamorados por el destino separados,

por un malvado ser, que en ellos se fijo.

Foto subida por Julia Romero Ríos.