Archivo de la etiqueta: Antonio Caro Escobar

Cuando a aquella cuidad llegue.


Hoy me vienen a la memoria recuerdos de cuando a una cuidad nueva llegue. No conocía a nadie y con aquellas personas me tope, era una familia de gran corazón, Teresa era la madre, peluquera de profesión, tres son sus hijos, cuan distintos son.

Pronto aquella familia en parte de la mía se convirtió, yo tenía trece años un adolescente aún, alocado por vocación buscaba la diversión.

Los hijos de Teresa por este orden son, Mari Tere la mayor, Olivia la de en medio y Rafa el más pequeño nació. Como mis hermanos pronto fueron y una gran complicidad surgió entre ellos y yo.

Con el paso del tiempo perdimos la relación, el trabajo, la edad y el cambio de población, aún así la amistad perduro aletargada en lo más profundo de nuestro corazón. Han pasado veinticuatro años y por sorpresa me tomo una llamada te teléfono que mucho me emociono, era Teresa la que mi numero marco, esa gran mujer que como una madre conmigo se porto.

Hablamos y hablamos de todo lo que nos ocurrió y hoy día sigue la relación, con Mari Tere también tengo contacto cosa que me da gran satisfacción, la tengo un gran cariño que el tiempo no borro, a pesar de la distancia, la confianza, la amistad y el amor con el tiempo ha perdurado, es más se ha afianzado a pesar de los avatares que esta vida nos ha deparado, ahora cuento los días para que nos volvamos a ver y un gran abrazo a estas personas dar, lo dejo aquí por que se me humedecen los ojos con solo pensar que después de tantos años nos hayamos vuelto a encontrar.

Este poema-narración-relato, no se muy bien como catalogarlo aunque me inclino mas por un poema en prosa, va dedicado a Teresa Ortega a María Teresa Galera Ortega, Olivia Galera Ortega y al pequeño Rafael Galera Ortega. Esa gran familia, mi familia a lo largo de estos últimos treinta y cinco años, y que la distancia no ha separado.

Copyrighted.com Registered & Protected  XCAS-7MGZ-IHSS-IJA9

Un extraño en mi espejo.


Aquí me encuentro en la cama tumbado mirando hacía el techo, sin poder dormir, desde las tres despierto escuchando el ding dang en la torre del pueblo que por su proximidad claramente se oye.

Ahora son las cinco y ya me levanto sin gota de sueño pero muy cansado por no molestar a quien duerme a mi lado, voy al baño y desde el espejo me ha mirado uno que debiera ser yo pero es un extraño.

Esa mirada de vista cansada parpados caídos, de frunce ceñido, mira de reojo como un desconocido te mira en la calle cuando es sorprendido. Me doy  media vuelta y de cara me enfrento, me sostiene la mirada con mucho descaro, se atreve a sonreír y a mover los labios muy despacio.

Voy leyendo lo que me va diciendo, con mucho atrevimiento se esta riendo por que dice que conmigo hace lo que va queriendo, que esta es su guerra y que la voy perdiendo, intento hacerlo callar pero cada vez grita mas, es ensordecedor no lo puedo aguantar.

Apago la luz y el extraño se va.

Buscaba un lugar donde tomar un café


Buscaba un lugar donde tomar un café, al pasar por la esquina lo vi. Calle abajo y hacía el me dirigí. No podía presagiar lo que había tras aquellos cristales, fue como entrar en otra época en la época imperial donde medievo reinaba. Donde el tiempo se hubiera parado y todavía estuviera en aquella época en las que las órdenes de Alcántara, Santiago o Calatrava no hubieran desaparecido o hubieran resucitado de entre los muertos.

El la pared de la entrada dos alabardas me encontré y en la pared de enfrente una ballesta al visitante esperaban, si en el siglo XXI estoy como es posible que al XXV haya retrocedido, con tan solo las puertas de cristal de este local cruzar para un café poder tomar.

La visión me ha trastornado los sentidos y descolocado me ha dejado, al mirar a izquierda unos ojos negros como el tizón te miran desde el fondo de un yelmo con su escudo por delante y cruzadas dos espadones más al fondo picas  esperan al visitante, en la pared colgados había percheros en forma de coronas, como trofeo de vencedores de grandes torneos.

Que buen café que me pude tomar en aquel local mas por la visión que me ofreció que por el café sin mas. Fue como volver a la época imperial.

El tiempo


El tiempo nos da la vida y el tiempo se la lleva,

sin darnos cuenta desperdiciamos un sesenta por cierto de ella,

la desperdiciamos sin saber porque,

el cuarenta restante,

nos la da la niñez.

Cuando nos damos cuenta,

tarde ya es,

sí,

de ese sesenta al menos,

un veinte se nos va en la vejez,

que estupidez la nuestra,

que por querer vivir bien,

no disfrutamos,

por creer que el poseer es más importante que el querer.

Si aprendiéramos desde la niñez,

que la vida se evapora en un santiamén,

que son dos días,

que se goza más de pequeñas cosas,

que no de la ambición y el poder.

La inocencia de la niñez,

nos impide ver que la vida va pasando,

sin apenas darnos cuenta,

que el tiempo va transcurriendo velozmente,

consumiendo los días como una vela encendida,

que solo deja la cera derretida,

como recuerdos diluidos en el etéreo fluir del tiempo.

Al llegar a la madurez,

solo nos preocupamos de acaparar,

para poder llegar a fin de mes,

idealizamos que cuanto más tengamos,

mas felices estamos ¡Que estupidez!

Y a nuestros hijos enseñamos,

que el trabajo y el dinero,

es lo que nos mantiene en pie,

otra gran estupidez,

que nos damos cuenta al llegar a la vejez

y ver el tiempo desperdiciado,

los momentos perdidos, los pequeños detalles olvidados,

esos pequeños detalles que dan la esencia de nuestro ser.

En la vejez,

queremos recuperar todo aquello que no supimos valorar,

entonces es cuando te paras a pensar en esos pequeños momentos,

que no supiste aprovechar,

que el tiempo se los llevo como a ti te va ha llevar.

https://www.facebook.com/antoncaes
https://www.facebook.com/Antoncaes-195245247162149/
https://twitter.com/antoniocaroesco
https://plus.google.com/u/0/+AntonioCaroEscobar
https://www.youtube.com/channel/UCNxiqEJ6LJlyp8W0uCOPwWQ
https://es.pinterest.com/antoniocaroesco/
https://www.instagram.com/antoncaes/
https://www.flickr.com/photos/131136555@N06/
https://www.tumblr.com/dashboard
Copyrighted.com Registered & Protected  XCAS-7MGZ-IHSS-IJA9

Gotas de Lluvia


Gotas de lluvia.

Gotas de lluvia caen incesantes, resbalando por una brizna de hierba como hormigas unas tras otras bajando por su fino tallo.

Resbalando interminablemente dando vida en su corto caminar al llegar al final de su recorrido en la áspera tierra, la empapan creando vida nueva.

Gotas de lluvia que sacian la sed de aquellos enamorados que sedientos de amor  entremezclan sus lenguas en besos eternos mezclándose que da vida a su pasión.

Gotas de agua producidas por el sudor de dos cuerpos unidos haciendo el amor hasta la extenuación se evaporan en el aire de la noche.

Gotas que se mezclan en la atmósfera produciendo nubes de vapor que descargan el agua de la vida en forma de lluvia.

Siento


Siento.

Siento tu presencia cerca de mí.

Noto el olor de tu perfume en el aire.

Anhelo que estés junto a mí.

El dolor es insoportable cuando no te tengo cerca.

La espera se vuelve eterna cuando te vas,

aunque se que has de volver.

Que nuestras almas están unidas en un solo ser,

como siameses al nacer.

A pesar de todo añoro tus caricias,

tus besos,

tu sonrisa.

El roce de tu piel con mi piel,

cuando hacemos el amor.

El susurro de tu voz en mí oído.

El roce de tu mano acariciándome.

Siento que estas junto a mí aunque no estés.

Una mente inquieta.


Mi mente es una diablesa muy inquieta y muy traviesa, se despierta muy temprano y empieza con su canción,  yo no la hago caso e intento hacerme el remolón. Ella es insistente y ante mi intento de negativa muy enfurruñada ella me chilla, ¡Arriba ya so zangano! que haces aquí todavía, que cada minuto que estas ahí tirado es un minuto desperdiciado.

Tengo que hacerla caso o loco me volvería, cansado y dolorido poco a poco voy funcionando, me voy a la cocina me preparo un café, el primero del día, que me abra los parpados y me llene de cafeína, una vez bien despierto se pone muy pesada y me apremia muy apurada ¡A escribir, a escribir! Que esta es la mejor hora, la hora de la amanecida, para ponerse a escribir ahora que no estoy atormentada y dolida.

Que aguantar las consecuencias de tu cuerpo me es agotador a lo largo del día, pasadas unas horas no lo podré soportar me encontrare desconcertada y algo mareada.

Aprovechemos este momento en el que puedo razonar y las palabras solas puedo sacar, con este razonamiento  que me deja desarmado me siento en el ordenador y las teclas voy tocando, a veces no tienen sentido individual pero al leer su contexto me doy cuenta de que mis manos y mente en perfecta armonía sacan las palabras en una gran sintonía, formando versos que conscientemente no compondría y letra a letra, verso a verso compongo poesía.

Mientras mí mente se va agotando y mi cuerpo va chillando ¿Pero que he de hacer? Si esto ya lo sabemos que los problemas del cuerpo los recibe la mente, a pesar de ello he de admirar a una mente como la mía, una mente diablesa muy inquieta y muy traviesa.

Aquí me encuentro


Aquí me encuentro en la puerta del camposanto esperando el momento en el que me llamen los muertos, y con ellos me reúna más allá de la noche oscura, más allá de la penumbra.

Mientras escribo estas letras los recuerdos se me amontonan, quieren salir a ver la luz que un día los deslumbro, el momento que estaban vivos y el tiempo los oscureció.

Ah cuantos momentos se fueron en el recuerdo, cuantos momento se llevaron los muertos, dulces amargos. Todos al mismo tiempo y solo dejaron en mi memoria muchos recuerdos.

Aquí me encuentro en la puerta del camposanto esperando el momento en el que me llamen los muertos.

Copyrighted.com Registered & Protected 
XCAS-7MGZ-IHSS-IJA9