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Mi mente


Mi mente es como una presa que retiene las palabras y las va dejando salir despacio, poco a poco, al igual que una presa abre las compuertas para descargar el agua que retiene, y evitar que la presión que ejerce el agua contra  el muro de contención la haga reventar y cree una inundación de características incalculables.

Hay días que llueven las palabras con tal intensidad que no las puedo retener o me reventaría la cabeza al igual que la presa, me volvería loco, las tengo que dejar salir, poco a poco, de forma desordenada y que formen charcos  y a su vez esos charcos formen lagos, donde las pueda ir dando algún sentido, dejar que fluyan como ríos por mi brazo hasta mis dedos y desemboquen en un mar de frases que mis dedos van dando forma a textos con sentido que devuelven la paz a mi cerebro como la mar en calma.

Relajación

Divagando


Ayer estuve divagando, si seguir adelante o volverme hacía un lado, pero la vida es corta y hay que vivirla, dí un paso al frente y seguí caminando, el camino es arduo y con muchos meandros, la mayoría de las veces se dividen en diversos brazos, si escoges el equivocado, o vuelves atrás o estas acabado.

Que sacaremos de esta experiencia, solo el final del trayecto nos dirá si valió la pena tanto caminar, si el camino es arduo y terroso lo tendremos que allanar, y que aquel que no podía, comience su andadura y nos pueda alcanzar.

Por esta senda que vamos a marcar, con marcas de muchos colores para que no se puedan equivocar, el que venga detrás y nos quiera seguir, al final de este camino nos podrá distinguir. Si quiere ponerse a muestro lado caminaremos a la par y si por casualidad tropezamos nos podremos sujetar.

Si vas delante a lo mejor no te puedo seguir, si vas detrás es posible que no te pueda guiar, pero si vas a mi lado juntos camineros por igual.

Que es tu amistad


Tú amistad para mi es como un bálsamo de paz en el tiempo, me relaja, me estimula, activa mis sentidos, me haces sentir bien.

Alimenta mi alma y la colma de dicha y serenidad, que apacigua mi ira y tonifica mi mente la llena de libertad.

Alienta mi espíritu como un remanso de paz y armonía, da un sentido a mí ser, mí carga es más ligera cuando es compartida.

Tú amistad descarga la presión que hay en mi, día a día, me hace sentir limpia, me hace sentirme yo misma, me hace sentir persona.

Liberándome.


Quisiera escribir lo que siento, liberarme de este tormento que me quema y me hiela al mismo tiempo, que abotarga mis sentidos, me deja sin aliento.

Siento que el aire se lleva mis pensamientos vacía mi mente y me deja hueco, no se lo que escribo y no se lo que pienso. Lo que escribo no son mis pensamientos.

No puedo pensar, no puedo escribir, los pensamientos zumban en mi mente como abejas enfurecidas en un campo de amapolas agitadas por el viento.

Las palabras bajan por mi brazo como hormigas que buscan su comida en una fila, para hacer un galimatias que no tienen orden ni concierto.

Una niebla densa llena mi mente, me bloquea, me ofusca y me deprime, hunde mi moral y la va carcomiendo como una termita la madera.

Busco una salida a este abismo de silencio, busco un asidero en la pared lisa de mis pensamientos, un resquicio de cordura,que deje salir esta locura.

Que me eleve por encima de esta bruma y vuelva a mí esa nitidez, esa claridad de pensamientos, que me deje ver  y escribir libremente lo que pase por mi mente.

Erotismo


Te vi y me quede impresionado, no pude dejar de mirarte como un Voyeur mira a través de una ventana, estabas tan sensual que mi mente volaba libre a su voluntad.

Mis ojos iban una y otra vez desde tu cuello a tus piernas admirando esa lencería tan femenina tan erótica que llevabas, que solía ver en las viejas películas de Almodóvar.

Tu piel bronceada brillaba como un lucero a medianoche haciendo resaltar el brillo de tus ojos, ese tatuaje tan estratégicamente colocado hacia que los ojos se fueran una y otra vez al mismo sitio. Me estoy volviendo loco, no puedo dejar de pensar, esa postura tan erótica que tenias a los pies de la cama, tu pelo negro cayendo sobre tus senos y tus medias de encaje con ligero. Me invitaba una y otra vez a mirarte con descaro.

Ahora lo pienso no me aclaro quien sería, el o la que pinto esa obra, que ni en su autor me fijé ante la atracción de tal maravilla obra  pictórica tan real que mi cuerpo se estremece como si estuviera dentro de el cuadro sentado al lado de esa bella mujer.

Poema escrito para imagen busca poema, de la poesía no muerde. Escrito Junto a Mercè Hill, Yoyita, Juan Antonio Lapeña

Imagen de Esther Bodetas Gill, titulada Erotismo.

http://lavidaenpoesia.wordpress.com/2014/10/07/erotismo-imagen-encontro-poemas/#respond

Maldito Dolor


Abro los ojos estoy tumbado en mi cama, me quedo mirando a la oscuridad de la noche, no muevo ni un músculo de mi cuerpo por que se que va ocurrir. Como cada mañana el dolor me invade no me deja moverme, atenaza mi cuerpo, una descarga de dolor lo recorre desde mi cerebro hasta los dedos de los pies, como una corriente continua que me bloquea,  muy a mi pesar voy muy despacio intentando moverme, desentumecer cada uno de los músculos de mi cuerpo y sobre mi cerebro intento hacerme el dueño de la situación, pero es inútil cada uno va por libre mientras el dolor cada vez más insoportable se apodera de mi.

Me echo abajo de la cama, apretando los dientes y gimiendo por el esfuerzo y por el dolor. A veces parece que voy a caer directamente en el suelo al sentir que mis piernas me fallan, no parecen que me vayan a sostener.

Consigo ir moviendo mi dolorido cuerpo y poco a poco parece que se va calentando y mi moral se va perdiendo entre las sabanas calientes que acabo de abandonar.

El día comienza como acabo el anterior y sin ningún motivo y sin ninguna razón, te sientes inútil hasta la desazón. La mañana es mala pero la tarde es peor, el cansancio hace mella y el mal se ceba,  un remedio un respiro a tanto dolor, que  deja a mi mente descansar de tanto pensar por que a mi, que he hecho mal, si es por algo que hice y esta es mi pena, la tendré que purgar.

Si es sin causa aparente tendré que asumirlo y con coraje y valor si bien no acabare con el dolor, pero tampoco dejare que el acabe conmigo.

Soledad.


Es el sonido intermitente de un teléfono que nadie coge.

Esa parte de ti que ni me niegas, ni me das, ni me niegas.

Porque sabes medir el sentimiento que demuestras en dosis tan nimias que me saben a néctar de cariño.

Quiero encontrar un mar tan ancho y nostálgico que nos cubra y nos convierta en los ahogados mas enamorados del fondo del mar.

Donde los peces nos amen y nos devuelvan a la superficie de donde salimos la primera vez que mis ojos admiraron tú cuerpo y tú ser.

Deseo subir contigo una montaña tan alta donde nadie pueda llegar a criticar nuestro amor, un amor tan puro como el aire que se respira en su cima.

Lanzarnos en picado al vacío y que una nube de estorninos nos forjen una alfombra de plumas para que nuestro aterrizaje sea suave como vuelo del águila.

Atravesaría un desierto andando para demostrar el amor que siento por ti y que seas mi oasis de pasión, saciar mi sed de ardiente deseo de ti.

Encontrar la palmera que me de los sabrosos datiles que endulcen la suavidad de tu cuerpo saborear cada centímetro de tu piel.

Para que esa parte de ti que ni me niegas, ni me das, ni me niegas, pase a ser algo que desees con el mismo fervor y la misma pasión que siento yo por conseguir tu amor.

Que el sonido de ese teléfono por fin tenga contestación al otro lado, el sonido de tú voz.

A través de la Ventana.


Entre en aquel museo para dejar la calle, llovía  no tenia donde cobijarme, fui de sala en sala, viendo lo que allí había, esto era arte según decían aquellos que entendían.

Yo no veía nada más que lienzos embadurnados con muchos colores, cosas sin sentido que yo no entendía ¿y esto es arte? Me preguntaba, pues vaya tontería si esto hasta un niño lo haría.

Seguí por las salas, contemplando lo que exponían, cuadros, bustos, murales y esculturas, unas pasables otras ni mirar podía, pero como en la calle llovía seguí mirando lo que había.

Entro en otra sala cansado de tonterías mire a una pared y no me lo creía, no podía ser, que entre tanta porquería hubiera arte, el arte que yo entendía.

Allí estaba el, colgado en la pared, mirándome, a través del cristal  en su marco de madera de nogal esperando tranquilo a que yo llegara y lo pudiera contemplar.

Fue como asomarme a un mundo nuevo a través de aquella ventana y ver lo que me ofrecía, algo que pensé que ya no existiría, ¿Qué era aquello que mis ojos contemplaban?

Una pulpería de las de antaño, de las que ya no existían con sus mesas de madera de pino paredes de colores apagados y aquellas fotografías que se hacían los clientes que en aquellas mesas  comieron.

Me lo contó mi abuelo que en Buenos Aires vivió, y de vez en cuando fue y comió. ¡Ah! Que buenos recuerdos me traía aquella ventana que ahora veía, me parece estar allí viendo a mi abuelo comer y reír feliz.

Este cuadro conmigo se venía después de lo vivido me lo tenía que llevar, y de mi vida  pasar a parte formar.

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Errores del Pasado


Errores del Pasado

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Pienso en mí como si no fuera nada, vivo como si no fuera nadie.

Pasa la vida y el dolor no mitiga, el futuro es una nube negra en el horizonte, que se esfuma como humo en el aire, creo que la única esperanza es salir de aquí.

Debo luchar por él futuro aunque sea incierto, y desear que el mañana no sea mí pasado. Eliminar la derrota de mí mente, lo entendieron mal y no llegaron a comprenderlo, y eso debió ser lo que derrumbo mi muralla e hizo trizas mis defensas.

Personalmente creo, que debería tener la conciencia tranquila aunque haya podido cometer algún error.  Algún día me enfrentare a todo ello y es posible que todo quede en una mera anécdota.

La vida sigue y no se detiene por mucho que queramos, ni podemos volver al pasado y cambiar los errores cometidos, errores sin sentido que nos asaltan en el futuro y se ceban con nosotros como si fuéramos los mismísimos culpables de la apertura de la caja de Pandora.

No provoque las siete plagas de Egipto ni el diluvio universal, tan solo fue un error que aún trato de enmendar. Entonces empezare a pensar con claridad y a saber quien soy en realidad.

Aquella vieja foto


Viendo una vieja foto en la que el salía, era un niño que de la vida se reía como se ríen los niños que no temen a nada, ni al hambre, ni a la sed, ni calamidades de aquellas que se llevaron a tantos niños en tiempos pasados en nombre de un bando  perdedor o del otro no perdedor.

Viendo esa vieja foto no puedo dejar de fijarme en una maquina de aquellas que las echabas una moneda y recogía un disco que tu elegías y su música sonaba en todo el local, siempre había alguien que a la maquina echaba y su música sonaba una y otra vez, cuando no sonaba Perales con su “velero”, sonaba Raphael  con “yo soy aquel”.

Viendo esa vieja foto veo a esa familia que en aquella época era feliz, tenían todo aquello que se podía tener una familia una casa y un amigo con quien disfrutar de buenos momentos en la calle o en aquel bar donde la música suena una y otra vez en la rokola.

Viendo aquella vieja foto no puedo dejar de fijarme en aquel bar que tantos y tantos recuerdos traen a la memoria de aquellos que en esa vieja foto salen, horas de buenos momentos pasados en aquella barra tomando un refresco, abriendo boletos y jugando a los chinos con los viejos amigos.