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Para vivir así mejor morir.


Caí atrapado en un sueño, un sueño extraño, no lograba encontrar su significado. Era un sueño terrorífico con tintes tan siniestros que el corazón me latía con tal fuerza que creí que se me escaparía del pecho.

Me encontraba atrapado en un mundo del que nada sabía pero que por lo que oía se llamaba virtual. Donde nada es lo que parece, y lo que es ahora, puede dejar de serlo en una milésima de segundo. Esto se escapa a toda lógica para mi lo blanco es blanco y lo negro mejor ni nombrar.

En mi pesadilla me veía viajando a por un mundo donde todo era mentira las personas no son lo que parecen los  niñ@s son hombres que se pasan por niñ@s para engatusar a otros niñ@s y obligarl@s a hacer obscenidades a través de una cámara e intentar abusar virtualmente de ellos.

Donde los hombres son niños jugando a ser hombres para ver cosas  que aún no debieran ver. Las personas interactúan con otras personas y se llenan de mentiras unas a otras, intentando hacer el mayor daño posible sin pensar que amistad no se impone se siente. Un mundo donde los banqueros ya no guardan dinero  lo roba, y echan de sus casas a familias enteras por no pagar un dinero que ellos se robaron.

Donde los políticos ya no hacen política, hacen tratos entre políticos para mantener el poder el tiempo necesario para enriquecerse. Un mundo donde el dinero que se debiera usar para levantar el país es robado y culpar al pueblo. Ya no hay clases como antes, alta, media y baja. La alta es muy alta, la media es muy baja y la baja, la baja ha desaparecido.

Donde los países ricos ya no tienen riqueza y aniquilan a los países pobres por ella, crean vacunas, y en realidad son virus letales que acaban con miles de vidas por un barril de petróleo. Un mundo en el que las huelgas en las minas de diamantes se solucionan matando a los mineros a tiros si no lo hace la mina.

Donde la guerra Santa ya no es santa, es una masacre de mujeres y niños, bombardeando escuelas y hospitales en vez de luchar los militares. Un mundo donde tiene más valor un barril de crudo que miles de vidas humanas.

Me despierto aterrado el sudor recorre mi cuerpo como un río en época de lluvias, las lagrimas resbalan por mis mejillas empapando la almohada. Me falta el aire mi respiración es agitada como su hubiera corrido la maratón de Manhattan, mi corazón ya no late a mil por hora si no que se ha parado, se niega, no quiere seguir viviendo en un mundo así, para vivir así mejor morir.

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Pesadilla


Me desperté de repente, no sabía donde me encontraba, me puse en pie y vi una ventana, no, no era una ventana, era un cristal, una mampara que separaba la estancia en dos, había gente al otro lado, personas que no conocía, aunque algunas me recordaban a alguien. Pero no podía centrar la cara de ninguno las veía difusas, algo borrosas o tal vez era yo el que se movía en una especie de bruma un poco espesa, los oía hablar pero no entendía nada, movían los labios muy despacio, como a cámara lenta, parecía que el tiempo se estuviera deteniendo a mi alrededor. Eran murmullos apagados y sin embargo los tengo tan cerca al otro lado de este cristal, recorro la sala en la que me encuentro buscando una manera de salir, de pasar al otro lado necesito preguntarles que me esta pasando por que los veo tan raro.

¡Por fin! Encuentro una puerta y la traspaso sin darme ni cuenta, me acerco a una señora que esta mirando a través de la mampara con mucha atención y con lagrimas en los ojos.

¿Oiga que pasa, que mira y por que llora? ¿Me oye? Que raro estoy a un palmo de ella y no parece darse cuenta de que estoy a su lado, no parece oírme.

Me empiezo a poner nervioso no entiendo nada de lo que ocurre parece que no  me ven, ni me oyen, como si no estuviera aquí, me acerco a la mampara donde toda persona o grupo de personas que entra en aquella sala se dirigen en primer lugar y luego van hacía un grupo de personas que no puedo ver por que siempre hay gente delante tapándome la visión. Una vez delante del cristal miro hacía su interior ¡No puede ser, no es posible, que esta pasando! Ese que esta ahí soy yo, pero si estoy aquí, me miro las manos las veo como siempre, me miro al cristal y veo mi reflejo en el. Entonces que pasa, ¿Por qué ese que esta ahí en esa caja se parece tanto a mí? No entiendo nada, quizás las personas que están en ese grupo y no puedo ver sepa decirme que ocurre. Me dirijo hacía ellas y intento pasar entre la gente que esta delante pero no se apartan y sin embargo paso sin dificultad.

Oigo a una mujer a mis espaldas exclamar ¡Jesús que escalofrío me ha dado! como si hubiera pasado un espíritu a través de mi, la que esta a su izquierda le contesta, anda mujer que siempre estas igual, no se para que vienes con lo aprensiva que tu eres. Me arrimo mas hacía esas personas que tan misteriosamente se ocultan a mi vista y cuando estoy a punto de llegar me quedo petrificado. No puede ser esto debe de ser una equivocación, esto no puede estar pasando, es mi mujer y mis hijos están llorando sin consuelo, las personas que están a su lado les hablan con palabras de amor y con mucha ternura, pero no logran calmarse, me acerco temeroso muy lentamente y voy alargando la mano para tocar su rostro y secar sus lagrimas que supongo que son por mí, ya habrá tiempo de preguntas lo que me importa y me rompe el corazón son esas lagrimas que les caen a mis seres queridos lo demás puede esperar.

Ya casi toco su cara siento la humedad de sus lagrimas y cuando la voy a acariciar suavemente abro los ojos y estoy en mi cama mi corazón va a mil, miro a mi izquierda y ahí esta mi mujer durmiendo placidamente, me incorporo en la cama bañado en sudor, todo ha sido tan real.

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